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OTRA CAUSA DE OBESIDAD: ¿LAS BACTERIAS DE NUESTRO INTESTINO?

Al hilo de un e-mail sobre si los probióticos engordan, me he visto en la necesidad de escribir esta entrada acerca de lo que puede ser el próximo bulo internauta.
 
Ya hace tiempo corría un e-mail por la red sobre el peligro que tenía tomar más de un Actimel al día, y hoy parece ser que la novedad es que los probióticos que emplea Danone engordan y provocan obesidad.Qué casualidad que siempre se involucre a Danone... Sinceramente, yo no me beneficio en absoluto con nada de dicha marca, pero es que me llama la atención que existiendo tantas marcas de probióticos y lácteos, los dos e-mails destructivos sean contra Danone. ¿No habrá alguna campaña destructiva contra ellos detrás de estos e-mails sensacionalistas?
En fin, en marketing y economía no me meteré porque no es mi terreno. Pero sí es mi terreno la microbiología y los probióticos y, por lo tanto,  sí quería meterme en el fundamento del e-mail, si tienen razón o no y en qué.
El e-mail  está escrito en francés y en español y basa sus opiniones en un estudio de Nature del año 2009 del investigador Didier Raoult. Así pues, mi tarea fue buscar dicho artículo en las bases de datos científicas.

Diversos estudios científicos han demostrado que existe una microbiota intestinal (conjunto de bacterias presentes en el intestino) en personas obesas diferente a la microbiota intestinal de personas delgadas. Parece ser que en las personas obesas predominan bacterias del grupo Firmicutes, mientras que en la microbiota de las personas delgadas existen más bacterias del grupo Bacteroidetes.Esto ha debido ser la causa de especular sobre la “culpa” que tienen los probióticos en provocar obesidad por pertenecer al grupo Firmicutes;  y ya que en las personas obesas predominan los Firmicutes frente a los Bacteroidetes, pues si tomas probióticos, estás expuesto a una obesidad. 

Esto es completamente falso por varios aspectos:
En primer lugar, el e-mail dice que los probióticos son Lactobacillus y Bifidobacterias, y que ambos están clasificados dentro del grupo Firmicutes, lo cual es falso, ya que las Bifidobacterias no están dentro del grupo Firmicutes. El grupo Firmicutes se caracteriza por bacterias Gram positivas con un bajo contenido en G+C (guanina y citosina), y las Bifidobacterias se caracterizan por todo lo contrario (alto contenido en G+C). Los Lactobacillus sí están dentro del grupo Firmicutes, pero los probióticos comprenden muchos más tipos de bacterias, y no se limitan sólo a Lactobacillus.

En segundo lugar, los estudios científicos que existen acerca de las diferencias en la microbiota de personas obesas y delgadas muestran que en obesos predomina Firmicutes frente a Bacteroidetes y en personas delgadas hay más Bacteroidetes que Firmicutes; pero esto  no quiere decir que por administrar una bacteria del grupo Firmicutes vaya a convertirse en obesa la persona, o viceversa, que administrar una bacteria del grupo Bacteroidetes vaya a prevenir la obesidad, o si esa microbiota característica de cada persona viene seleccionada por las propias condiciones intestinales.  Nunca hay dos personas con la misma microbiota, ya que la microbiota comprende cientos o miles de especies bacterianas; por lo tanto, se pueden estimar las diferencias de poblaciones a modo general, pero no se trata de un tema de exactitudes en cuanto a que si tienes esta bacteria estás en el grupo de obesos. Se trata  más de un balance que una presencia. 

En definitiva, el e-mail no va mal encaminado en el aspecto de que las bacterias probióticas se han empleado en animales de engorde, si bien es cierto que el engorde de animales con bacterias probióticas es fruto de la mejora de la salud de los animales por el efecto de dichas bacterias, lo que conlleva a una disminución de enfermedades y por lo tanto un mejor rendimiento en el proceso productivo. Pero una persona no está sometida a un proceso de engorde como un animal.

La preocupación del e-mail,  por lo tanto,  es pensar que las bacterias probióticas que están en los yogures pueda provocarnos obesidad, y basarse en un estudio de Didier Raoult diciendo que “los obesos estaban atiborrados de bacterias probióticas en su microbiota”.
No os imagináis el duro proceso que lleva asignar el apellido “probiótico” a una bacteria. No se puede hablar de bacterias probióticas a diestro y siniestro, ya que para considerar a una bacteria probiótica hay que realizar una serie de estudios científicos de seguridad y comprobar su efecto beneficioso en humanos a las dosis que se emplean en los alimentos, con lo cual, existen muy poquitas bacterias probióticas en relación al gran número de bacterias que existen en nuestra microbiota.
Ahora comprenderéis mi indignación a dicho e-mail al leer frases tan sensacionalistas como las siguientes:
 “los yogures y otras bebidas lácteas hinchadas de probióticos que nos hacen tragar desde hace cerca de 20 años tendrían una gran parte de responsabilidad en la epidemia de obesidad que golpea a los niños.”
“Por otra parte no son solo los niños los que son víctimas de esta superchería : «He encontrado numerosas mujeres rellenitas  a pesar de estar sub alimentadas, y que buscaban adelgazar desesperadamente limitándose a varios yogures al día y algunas chucherías". Y, desesperante desilusión, continuaban engordando, y estaban cada vez más cansadas y frágiles.”

Por último, si os llega el e-mail, leedlo detenidamente y comprenderéis que lo que es un descubrimiento científico se transforma en una tergiversación maleducada.





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PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS 6443205584553498465

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  1. El supuesto artículo de Raoult es una carta, no un artículo de investigación. Y lo firma con su cuenta de gmail, en vez de la institución donde trabaja que le tiene que dar soporte.

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    1. Estimado Anónimo, todo comienza con un editorial que hace Raoult cuya referencia es Nature Reviews Microbiology,7 (9), pp.616, 2009. A raiz de esto, publican una carta de otros autores (Delzenne Nathalie; Reid Gregor)en respuesta a su editorial, con referencia Nature Reviews Microbiology,7 (12), pp.901, 2009. Luego vuelve a responder. Desafortunadamente, estas cartas con las críticas no se pueden descargar.
      Efectivamente llama la atención que firme con su cuenta de correo personal y no la institucional.

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  2. Ayer en twitter me llegó una noticia al hilo de esto, lo habéis explicado bastante bien así que moveré este post al que me pregunte sobre el tema.

    He echado un ojo a la correspondencia de la editorial de nature microbiology. Lo único que se saca en claro es que se tiene que investigar más sobre el tema, que puede que haya alguna relación entre probióticos y obesidad pero que de momento no hay nada claro.

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    1. Gracias Pando por expandir nuestra opinión sobre este controvertido asunto. Y, efectivamente, utilizan el articulo de ese investigador para tergiversar la noticia y llevarsela al terreno sensacionalista.

      Saludos

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  3. n grupo de investigadores de Shanghai ha identificado una bacteria cuya presencia en los intestinos podría ser la causante de la obesidad y preconizan un cambio de dieta para luchar contra esta enfermedad.

    Los científicos de la universidad Jiaotong descubrieron que los ratones que normalmente resisten a la obesidad, incluso cuando comen alimentos con muchas calorías, terminaron engordando al inyectarles una bacteria humana llamada enterobacteria.

    Esta bacteria fue hallada en grandes cantidades en los intestinos de una persona con obesidad mórbida que participó voluntariamente en el estudio y por ello los científicos la relacionan con la enfermedad.

    Los ratones del experimento recibieron inyecciones de esta bacteria durante diez semanas y los resultados demostraron que “podría contribuir al desarrollo de la obesidad en los humanos”, según un artículo publicado en la revista International Society for Microbial Ecology.

    Otra persona que participó en el estudio perdió 30 kilos en nueve semanas gracias a una dieta a base de cereales, alimentos medicinales chinos tradicionales y alimentos prebióticos que redujeron hasta un nivel “indetectable” la presencia de la bacteria en sus intestinos, indica el artículo.

    Uno de los autores del estudio, Zhao Liping, ya había perdido 20 kilos en dos años gracias a una dieta a base de alimentos probióticos fermentados, como el melón amargo, en otro experimento cuyos resultados fueron publicados este año por la revista Science.

    El trabajo de Zhao Liping está inspirado en la medicina tradicional china que considera que los intestinos son la “base de la salud humana”, indicó Science.

    El próximo objetivo de los investigadores de Shanghai es ahora identificar más bacterias que influyen en la obesidad.

    Los casos de obesidad en el mundo se han más que duplicado desde 1980, según la Organización Mundial de la Salud, y en 2008 había más de 500 millones de adultos que padecían esta enfermedad en todo el planeta. AFP

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  4. Gracias por el aporte Yoel. En cuanto salió la noticia en prensa me leí el artículo original, dado que no entendía muy bien algunas cosas que se comentaban en noticias digitales, como la que nos 'posteas'.
    Te dejo el link por si te interesa: http://www.nature.com/ismej/journal/vaop/ncurrent/pdf/ismej2012153a.pdf

    En resumen: en este estudio se muestra cómo la bacteria Enterobacter cloacae B29, productora de una endotoxina y aislada de humanos, aumentó la obesidad y otros factores asociados en ratones. Los autores SUGIEREN que esta bacteria PODRIA CONTRIBUIR a la obesidad en humanos.Argumentan, además, que son necesarios más estudios para entender mejor el proceso.
    Asi que tomaremos los resultados con cierta cautela a la espera de más estudios que puedan dar luz a este novedoso hallazgo.

    Un saludo



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  5. Hola: por muchas molestias en mi estómago por más de año y medio , mes ometí a varios estudios y nada, solo me decían que era intestino irritable. en mi última consulta con otra gastroenteróloga me mandó una serie de estudios, entre ellos el Test de hidrógeno de aire aspirado con lactulosa, el cual el resultado me dió que tenga en exceso la bacteria firmicutes.
    Lo que quisiera saber más detallado es el tipo de dieta (aparte de los antibiótico)que debo seguir. Muchas Gracias.

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    Respuestas
    1. Hola Ro, probablemente tengas un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, que puede dificultar los movimientos en el intestino y originar la inflamación del abdomen y otras molestias digestivas. Te recomiendos dos cosas principalmente:
      1. Eliminar completamente todos los carbohidratos complejos de la dieta (incluye disacáridos y polisacáridos). Es decir, elimina todas las harinas, cereales, legumbres, azúcar, etc.
      2. Incluye dos veces al día yogures enriquecidos con bacterias probioticas.
      3. Toma una dieta con alimentos de fácil digestión, evitando el consumo escesivo de fibra y grasa.

      Prueba esta dieta durante una semana, a ver si se consigue reestablecer la actividad normal de tu intestino.
      Saludos

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